domingo, 9 de enero de 2011

Lamento…Se oye.

Lamento…Se oye.
En la larga noche se oye
Un sibilante atronador rugido.
Un gélido cimbreo en los cuerpos
Aterrorizados de los devotos.
Todos temen a la represalia
Todos huyen del castigo
Ninguno se percata del dilema,
Qué será peor la punición conferida
O la ausencia de deidad
A la que ofrecerla…

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