jueves, 30 de diciembre de 2010

NI siquiera miraré…

NI siquiera miraré…
No temas
Este es el fruto
Es suculento, jugoso, meloso
Querías tomarla
Yo te la doy, sobre tu mano
Aprovéchate
Aún eres una vestal
Cuando me pruebes a mí
El postre
Todo cambiará
Y Zaratustra, engañado por el rojizo brillo
Hizo añicos, el postre
Sin esperar a saborear el rojizo manjar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada