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domingo, 10 de abril de 2011

Erase Una Vez…

Erase Una Vez…
Comienza, de similitudes, henchido
Todo es mejor para ti
Es por tu bien, resígnate
Nadie levantó, ni siquiera, un susurro
Se encontraron un cruel cuento
El recuerdo dictaminaba que una vez
Preñado de níveas flores y excelsa belleza
Se vestía, aquel esqueleto, de madera muerta
Y que no estaba solo
Hoy suena otra vez el runrún…Erase Una Vez
Nos dejaremos contar otro cuanto... maldito, cuento.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Contienda Perdida…

Contienda Perdida…
Las trovas de venganza taladran
Réplicas de fuego y metal fundido
Los objetivos disparando sus luces cegadoras
Testigos de la debacle de mortales fraternos
Calenturienta mente de numéricas estrofas
Oro multicolor adornará nuestros bandullos insaciables
Esqueletos desparramados en pútridas aguas corrompidas
Ratas serpentean los caminos de vuelta al hogar
Y el único sonido que sobresale del bullicio
Es el chocar de la piedra y la guadaña de la señora de túnica oscura, bebiéndose las babas ante tal festín.

sábado, 19 de marzo de 2011

En La Espera…Temo

En La Espera…Temo
He de sentir tu ultrajado cuerpo
En mi cercanía, descorrer los cerrojos
He de soñar que el derrumbe
Estará lejano tras el horizonte plúmbeo del ocaso
He de postrarme mil veces y una más
Mientras la enea aguante mi mortecino yacer
Si tu tiempo, lloras gritando perdido
He de esperar que me arrastre la marea
Pues ya huele la maroma a incienso
El sacrilegio es inminente……….
………………….te espero…mas, temo.

viernes, 11 de marzo de 2011

Níveas…

Níveas…
Amalgamadas
Yacen las oscuras falsedades
Viciando la colectividad del otero
Mas perpetuamente las níveas cúspides colmadas están
Atiborrando los pueblos desarrapados
De idolatrías y efigies de anhelos
Los adalides emergen y se endiosan
Vestales no les faltará, si henchidos de honestidad están
Teman la cuchilla, reverenciadores de la traición.

El Precio…

El Precio…
Le pudieron las miradas, las agujas invisibles
La dureza del diamante, bruto escondido
Tiras de cuero portan sus bellos pies, doloridos
Una guadaña de plata para su cuello pidió
Viajó al interior de su voluntad, endogámica
No pudo encontrar respuestas a sus errores
Los adivinos, sapientes señores de reala congénita,
Vaticinaron, como era costumbre, su caída
Al igual que la de tantos otros, valientes inconscientes
Valerosos enfrentados a la falacia, de sus raídas túnicas
Hilvanadas con hilo de huesos extirpados a sus víctimas.
Un demente observó: No rebatir a los ignaros amos
Mas no por su sapiencia, sino por sus blanquecinas negaciones.