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jueves, 6 de marzo de 2014

Aquel Otro Tiempo Dorado… (I)

Aquel Otro Tiempo Dorado… (I)

La migraña ha inundado sus sienes
Y el aleteo preña el silencio con su ventisca.
Se vacían las cuencas en afluentes de expiación

En apenas un instante, torpedea al hombre
Arranca sus entrañas, siembra la orfandad
A la hermandad del Orate servil, insólito.
Con una mano alzada, ambarinos sus dedos
Escribe en nuestras conciencias un hasta luego
De veras cincelado con templanza, fruslería
Apacigua el pletórico grito arrancado al mar.
Yacen cuerpos en la arena, y rompen las olas
Sin abruptos, sino artificiales alambres afilados
Quebranto de sueños esparcidos sin existencia
Macerando mentes dignas de transitar la hiel.
Así rayaron las gavinas, playas de nívea sílice
Mortaja sin lino, ni boca llena, sino bríos idos.

Imagen: Alkan.
©Santiago Pablo Romero. El Último Viaje De Zaratustra.





lunes, 18 de febrero de 2013

Sin Tentación, Divertimento…(II)


Sin Tentación, Divertimento…(II)

Hoy he vuelto
Ha lograr oír, la sonata del picatoste aturdido
Demoler las muescas del engrudo.
Las muelas de la noria crujen
Bajo las atenazadas semillas del hambre
De unos pocos, al grito de la turba.
Tú, silente, engreída, sabedora de su piel roja
Hincas tus incisivos, destronas su firmeza
Absorbes el jugo que nada aporta
Reclamas tu derecho de sibila arrinconada
Velas por el divertimento de una danza concéntrica de gozo, salitre y olvidos.
Redomas al perdido, y muestras la  sigilosa
Hoja de acero, tu daga, iluminando mi cuello.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Tanatos…


 Tanatos…

Sobre mi piel sentí su daga mortal
Introduciéndose en mi ser, abriendo la puerta
Dejando escapar ese halito, ese suspiro conclusivo
No partiré solo, fui egoísta, como siempre
Me deje convencer, de tu compañía
Ahora la lenta agonía, el viaje lánguido hacia nada
O acaso a la piel del oso, el del zarpazo en el bosque
El que tuvo tu destino en sus garras
Y sólo marcó sus dominios, con el cáustico olor de su micción.

viernes, 19 de agosto de 2011

Dandelion…


Dandelion…
Al igual que una llamarada eran tus rayos
Pajizo resplandeciente en miles de finas láminas
Componíamos melodías de sibilantes arrumacos
Éramos señores de praderas esplendentes y aireadas
Cabalgábamos día y noche, y el sonido de nuestro deseo
Ruido se tornó, en los pechos de la envidia
Atronando entre ventiscas y quebradas
Maleficios y traiciones
Mas no comprenden, que la belleza se engrandece
Ante los malos augurios.
Y de la ceniza del caído, renace la delicadeza más volátil
Pues de llegar tiene, un largo camino y será imparable.
Asimiladas a la caída y restitución del Dandelion.

martes, 16 de agosto de 2011

La Ninfa Varada…


La Ninfa Varada…
Las manos curtidas de los hombres de mar
No fueron delicadas
Apartada De la orilla, acusando su escarnio
Arremolinada por los líquenes y la espuma
Rota donde nadie puede observar
Desterrada y lapidada por la ley de los semidioses
Y los longevos, hombres de la malicia costumbre
Por demoler el patriarcal  fuero
El canto envuelve la lejanía, de llantos
Letanías, de zozobra y longanimidad,
Varado su cuerpo sin alas, y tentáculos carcomidos, han hallado. Los necios, aún no comprendieron,
Le faltaba lo más importante, en el centro de su pecho desgajado.

sábado, 2 de julio de 2011

Purificación…

Purificación…
No son suficientes, decía su mirada
Veía caer, desgranarse los corpúsculos, uno tras otro
Una lluvia de cenizas, cayendo de las costras
Y la mirada del alado oscuro, pedía más
Deseaba se purificara, hiciera desaparecer los vellos
Su piel no habría de detentar un ápice de sentimiento
Muerto el vello, muerta la belleza, creía
Haciéndole creer, tendré una oportunidad, pensó
Mientras laceraba su cuerpo, despojándolo de su cubierta
Entregada, purificada, tras la extirpación de su última impudicia.

martes, 7 de junio de 2011

Sin Hielo…


Sin Hielo…
Ristras de hombres acarreaban en sus hombros
Las gélidas formas, llamábanle cristales de hielo
Fueron de vida altiva, y presiones bajas
Quisieron intercambiar los cánones naturales
Y el agua no fue capaz de subir
Mas el hielo sí bajo
Inundando
Resecos parajes, y ellos sonreían, que frescos pies
Sin soportar el calor de sus cabezas, de sus caras, de sus ojos
Láminas de espejos cubren el desierto de arena
Los pocos, dicen que una vez las montañas tenían un aura nívea.
Los muchos, no dicen nada, sólo no están.

martes, 31 de mayo de 2011

Vómitos Regios…


Vómitos Regios…
Diademas quebranta su porte
Abrillantando con su saliva las perlas
Irrigando con sus secreciones el lujoso ornamento
Los dedos pringados de vómitos dorados
Las manos arañando los suelos excretados
Diosa que reparte bazofia
Oronda en tu seno
Sorda, ciega, inmune al dolor, muerta
Tu piel quebradiza te abandona
Y feneces, en grutas de gemas y sangre.
Los niños lloran, han perdido su oportunidad
Querían vengarse.

sábado, 7 de mayo de 2011

Sentirte Quiero…

Sentirte Quiero…
Es un remedo de valle en las alturas.
Deseo captarlo y siempre acierto
Cuan yerro del revés.
Atracción enigmática del suelo
Te resuena el lugar de colisión
Ella mesa tu crin, pues te toma unicornio
Sin encantos
Redoblan los tambores
La visión es taquicárdica
Desgarra por salir, arruina su estabilidad
Descuartiza en jirones su atuendo lascivo
Y solo se oye un siseo
Quiero sentirte, brisa…