martes, 15 de abril de 2014

Aquel Otro Tiempo Dorado… (II)

Aquel Otro Tiempo Dorado… (II)

El yerro de unas agujas abiertas
Sesgaron una salida airosa al nuevo boato.
Vagonetas volcadas y puntas sesgadas
Cubren el terraplén de pétrea enjundia
Y sus fauces se agrietan al paso
De un llanto incondicional y roto
Apretando los dientes se escapa por el resquicio.

Dura es la presteza en el viento
Cuando roza tu cara descubierta, hiriendo
Rehuyendo unos dedos acusadores
Entre los transeúntes que vuelven su mirada
A tu espalda, e hincan su condición majestuosa
De ignaros en conciencia, yerguen el acero
Escupen en tu rostro de cristal
Aventando los desaires del perdedor solícito.
Hora es de suplir altivos esquiroles de prebendas
Y saldar cuentas, regocijarnos con el pasado
Ese tintar roturado en la tierra reseca
Con breviarios de sombras y luces, de delaciones
Precipitando al lodo al inocente,
Sean plenas las voces en el ágora, clamen
Virtudes de un asueto atormentado, vanagloria
De un clarividente tiempo dorado, que resplandece
Bajo el equinoccio de una luna fervorosa.
Imagen: Alkan.

©Santiago Pablo Romero. El Último Viaje De Zaratustra.

jueves, 6 de marzo de 2014

Aquel Otro Tiempo Dorado… (I)

Aquel Otro Tiempo Dorado… (I)

La migraña ha inundado sus sienes
Y el aleteo preña el silencio con su ventisca.
Se vacían las cuencas en afluentes de expiación

En apenas un instante, torpedea al hombre
Arranca sus entrañas, siembra la orfandad
A la hermandad del Orate servil, insólito.
Con una mano alzada, ambarinos sus dedos
Escribe en nuestras conciencias un hasta luego
De veras cincelado con templanza, fruslería
Apacigua el pletórico grito arrancado al mar.
Yacen cuerpos en la arena, y rompen las olas
Sin abruptos, sino artificiales alambres afilados
Quebranto de sueños esparcidos sin existencia
Macerando mentes dignas de transitar la hiel.
Así rayaron las gavinas, playas de nívea sílice
Mortaja sin lino, ni boca llena, sino bríos idos.

Imagen: Alkan.
©Santiago Pablo Romero. El Último Viaje De Zaratustra.





miércoles, 12 de febrero de 2014

El Lago De La Serpiente (y IV)…

El Lago De La Serpiente (y IV)…

Has descrito en mis entrañas
Una sinusoidal de expiración y consunción

Arrancando cada pétrea aspereza
Sin dejarme verter mi verdad
Arracimando falacias sobre el bálsamo
A nada llegaré, me pierdo bajo tu manto
Extendido cuan ladina serpiente angosta
En mis fondos subrepticios, muero en ti.
Ya cruje mis andamiajes al sentir el calor
De unos rayos que vierten su luz
Sobre el lecho de mi serpenteo tóxico
Repujando señales sempiternas en mi piel
Escurridiza ante tus envites, inclina la cabeza
Para recibir el golpe de tu fusta de guirnaldas
Sorbiendo cada adiós de las sombras
En fulgentes rizados de alborada lúcida.
Hoy soy tu serpiente reptadora, por diez lagos
Ayer tome de tu mano, el fervor áurico
Mañana sabré claudicar, y retirarme al olvido.


©Santiago Pablo Romero. El Último Viaje de Zaratustra.

domingo, 3 de noviembre de 2013

En el Lago de Fuego…(III)

En el Lago de Fuego…(III)

Entrañas hierven de yerma singladura
Aposento del derroche perdido en tu vientre

Quiebra de afanosa diamantina
No busques donde el dolor sea duro,
En tu cercanía se ciernen las lobadas.
Arrancado de la miel, obcecado en su hiel
Ángel de íncubos etéreos
Miente a tránsito cumplido
Sin menoscabo de lenguas, montaraz denario.
Una diestra se encubre
La siniestra se aturde de glosas sin concebir
Miserias afloran en lodos llenos de cuerpos
Mas el fuego fluye en el lago
Expelidos por sus jergas serán los marchantes.
He emergido a indagar tu exaltación
Beberemos de tu cicuta benévola
Al sanar la expiación de los daños al deudo
Pues codiciaste a ser justo personaje
Y tragaste linimento de pintor engreído.
Las bravas hazañas te pulen la piel

Preñada de cicatrices en falacias perdidas.