Tribulaciones…
Danzar, rompiendo voluntades
Llegar, pétreas escalinatas de afilados sesgos
El abismo, ante tus ojos
Vértigo, poesía enterrada entre paredes nevadas
Vástagos arruinados, sin estirpe
Luchadora, contradictoria, lábaro de generaciones
Curtida piel, lacerada por cilicios
El mar te llama a su oscuro corazón, nada a contracorriente.
Diosa, ya. Nadie podrá escapar a tu sufrimiento.
