Triste Peticionario…
En vez de capotes, recibes lances de muleta
Un espaldarazo mereces, recibes encontronazos
Tatúas con tu cincel inocuo, verdades peliagudas
Arrinconado por decisión propia y ajena
Triste peticionario de deseos de otros
De pan para apaciguar hambres extrañas
Fácil tienen los lobeznos en tu carnaza
El acicate para convertirse en valedores hienas
Y todo, porque no apartas la mirada ante su barbarie
Y todo, porque cantas sones terribles para sus oídos
Todo, porque sirves de alimento a su falsa caridad.

