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martes, 13 de mayo de 2014

Aquel Otro Tiempo Dorado… (III)

Aquel Otro Tiempo Dorado… (III)

Es madera vieja y árboles caídos
Riqueza ríe, del esquivo abrazo de latón
Plata cenicienta, vello erguido en el piélago
Aquiescencia fortuita sin mesura.
Hierven las alacenas de soledad
Y tú lacrimal adolorido, te achicas
Con el estupor de una mano temblorosa

Hallando espacios, distancias que trepan
En la escorada noche, traicionera, cómplice.
He visto a los niños, sucios de lodo,
Mirarme con su inocente sonrisa, a mi paso
Lastimando mi porte de nívea pulcritud
Desnudo he sentido caer el alma a sus pies
Pretéritos anómalos esbozan su dictado
Pastiches de prójimos fatuos, de rojo satén.
El hálito es justo, las garzas duermen
La gramola se pierde, es arroz humedecido
Sube la linterna, sube sobre la inmensidad
Describiendo un adiós de tiempo dorado
Asimétrico en las grafías, las runas se soslayan
Y de manos vacuas, ninguna cuenta, ambicionan.

Imagen: Alkan.

©Santiago Pablo Romero. El Último Viaje De Zaratustra.

martes, 20 de agosto de 2013

En El Límite Del Lago…(II)

En El Límite Del Lago…(II)

Las limaduras de tus uñas
Se ciernen en fervor de la tormenta

Y mis ángeles enarbolan espadas
De fuego quebradizo en el cielo
Se adentran en las líneas tangentes
De la espiral del abrasador jadeo.
Límites, imponer quieren, al Agua
Sin lavar sus miserias;
Y humedezco mis pies en sus aguas
De pétrea sal, cúmulo de los tiempos
De arrastre de ciclos concéntricos
Sabedor del sanador ulular en sus gargantas.
Emerged, diantres, del lodo que os enmudece
Elevad las sentencias de vuestra mirada
Con el brazo elevado, sobre la yugular rendida
Y morded sin miedos, con vuestra mejor arma

La ilusionante melodía del circunvalar la estrella que rutila en el límite del Lago.

martes, 23 de agosto de 2011

El Aire Florece…


El Aire Florece…
Aún cuelgan mis rendidos extremos
Aún escondo mi rostro tras el cabello
Aún sigo desnuda y postrada en nuestra alcoba
Aún apenas me valgo para sostenerme
Mas hoy la calidez se ha colado por la ventana entreabierta
El jarrón cimbrea unos tallos nuevos, coronados
Por verticilos fulgurantes
Les he mirado, y hasta me han sonreído
Sí, ya no estás y el llanto de mi Oda, resuena en la distancia
Sí, he escuchado el rumrum de la sierra que tala madera nueva.

viernes, 19 de agosto de 2011

Dandelion…


Dandelion…
Al igual que una llamarada eran tus rayos
Pajizo resplandeciente en miles de finas láminas
Componíamos melodías de sibilantes arrumacos
Éramos señores de praderas esplendentes y aireadas
Cabalgábamos día y noche, y el sonido de nuestro deseo
Ruido se tornó, en los pechos de la envidia
Atronando entre ventiscas y quebradas
Maleficios y traiciones
Mas no comprenden, que la belleza se engrandece
Ante los malos augurios.
Y de la ceniza del caído, renace la delicadeza más volátil
Pues de llegar tiene, un largo camino y será imparable.
Asimiladas a la caída y restitución del Dandelion.

jueves, 14 de julio de 2011

Persuasión…

Persuasión…
Incógnitas en la confusión, ya son níveos retazos
Zulos de inexplorados experimentos de zagales atrevidos
Las pompas de colores, se revelan en frondosas higueras
Afloran temores, balsas de aceite entre acuosos espejos
La danza frenética del actor desvanece su fantasma
Y esos párpados arrancados y rojizos reflejos
Enseñan, la inseguridad del nadador, entre tanta sibila
Al alba, quedan las babas del caracol sin caparazón
Un rastro, que muestra su huída, las migrañas atormenta tu recuerdo
Son gajes de la faena, por ser barrenador de arenas…

domingo, 10 de julio de 2011

La Oportunidad…

La Oportunidad…
La aldaba choca sobre la madera desvencijada
El aire arrastra tras de sí, la hojarasca
Obliga los pies, el fantasma beodo ha vuelto
Última pestilencia, le cedo, la rendija del miedo se agrieta
Calzadas llevo las sandalias
Un camino difuso, inexplorado y empinado
Ascenderé la cima, entre los giros de sus radios
Y la frondosidad aplaudirá mi galopada
Es el momento de decir adiós a las trabas
Nada existe, en el pasado, nada en el mañana
Es ahora, cuando siento tu mano asiéndome y veo tu sonrisa.

miércoles, 6 de julio de 2011

Alumbramiento…

Alumbramiento…
Dolorida, lastimada, resquebrajada, rota
Mas, campante
Los resecos labios, han urdido su alumbramiento
Los cueros se pelean el asidero óseo
Mas, ha valido la pena
Ella, desolada, valerosa, afanosa en su debilidad, lúcida
En el sumo de su inocencia
Garganta muda, ya no llora, el rastro de roja tinta
Agarra los pliegos e inventa
No lleva rúbrica, no la desea, desea vivir, es suya…
Las excreciones rubricadas se revalorizan

El mundo está preñado por la vanidad
A los tristes les encanta las cruces, donde colgar su abrigo
La inopia inunda su visión, vanagloriemos
Al impío, que se enfrenta a las cuchillas, en su desnudez.

viernes, 24 de junio de 2011

Sibilino…

Sibilino…
Rompí las cortezas
En esta vida de seres extraños
Rudos y silentes
Afilados, romos, elípticos y amorfos
Me miran raro, si es que me miran, intuyo
Ninguno se deja mesar por la brisa
Se destrozan los unos contra los otros
No sé, quizás ni siquiera la calidez de la luz, no sé
No me afectan sus contemplaciones, ni sus opiniones calladas
El misterio, el sibilino hechizo redunda,
Hierático parezco entre ellos, apagados, opacos, parcos
Tras mucho vivir y refulgir de color entre tanto gris
Sé del culpable, el viento, ese manipulador de destinos.

jueves, 2 de junio de 2011

Olor Sonoro…


Olor Sonoro…
Una aguja de una picea se cierne sobre mí
Intenta hacerme entender su tutela
Excéntrico me objetan mis acólitos
No puedes dialogar con los árboles, dicen
Les respondo que nos protegen, sanan nuestros descarríos
Asienten, dudando, la mirada de soslayo
No oís a la rosa, crepita cuando crece, explosiona
Derrenga su aroma, impregna de sones  nuestro rededor
Loco, reniegan ante la luz de la mañana, sin escuchar
Mas, no importan, son ignaros y jóvenes, volverán.

sábado, 7 de mayo de 2011

Sentirte Quiero…

Sentirte Quiero…
Es un remedo de valle en las alturas.
Deseo captarlo y siempre acierto
Cuan yerro del revés.
Atracción enigmática del suelo
Te resuena el lugar de colisión
Ella mesa tu crin, pues te toma unicornio
Sin encantos
Redoblan los tambores
La visión es taquicárdica
Desgarra por salir, arruina su estabilidad
Descuartiza en jirones su atuendo lascivo
Y solo se oye un siseo
Quiero sentirte, brisa…