Alfombras irredentas
Sedas y transparencias en la melodía
Una garganta agriada
Una estrofa disonante
Con tus cerdas, una lira creo, para poder acariciarte
Con tus decisiones, una batuta
Y entre los dos, un felpudo de piedras negras
Barridas por el traicionero traqueteo de tu chalupa
Arrancadas de los cuerpos astrosos
Desperdigados entre turbas de anómalas vendettas.
