La ladera de tu cima
Prieta y gélida
Acalla las miradas recelosas
Increpando las lapidaciones onerosas
Es en la profundidad de tu ser, donde te expandes
Grandiosos garfios te sustentan
Tan fácil parece tomarte
Tan difícil licuarte
Sabia penitente de alturas espesas y profundo infinito.
Acongojas su océano.



